¿Comes por hambre o por ansiedad?

Esta información te permitirá identificar si comes por hambre o sólo estás comiendo por aburrimiento y/o ansiedad. Conocerte evitará que comas en exceso y así no subir de peso.

Primero, identifica cómo es tu hambre. En cada persona se presenta de diferente manera; a algunos les suena el estómago, les da dolor de cabeza, les genera eructos, sueño, entre otros.  Los síntomas pueden variar; sin embargo, significan que tu cuerpo necesita el alimento.

Luego que conoces cómo es tu hambre podrás diferenciar cuándo tienes ganas de comer y cuándo realmente necesitas comer.  Por eso, cada vez que quieras comer debes preguntarte si en verdad tienes hambre. Si la respuesta es sí, entonces come. Si la respuesta es no, te recomiendo que no comas. En su lugar, bebe agua o una infusión tibia.

Muchas personas tienden a comer cuando atraviesan un proceso que les genera estrés, ya sea por temas familiares, de pareja, o trabajo principalmente. Sin embargo, te invito a preguntarte si el problema o preocupación se va después de comer. Si te das cuenta, eso sigue ahí. Comer no soluciona ese problema, lo único que hace es distraerte. Y si lo que necesitas es distraerte te recomiendo buscar otra opción que cumpla esa función, como tal vez ver una película, salir a caminar, pintar, entre otras.

Recuerda que la comida no soluciona el problema o quita las preocupaciones. Los alimentos no tienen ese poder, tú sí.

Por último, un dato importante. Usualmente cuando realmente tienes hambre no necesariamente pones mucha atención a qué comerás. Sin embargo, cuando sólo quieres comer por antojo siempre es algo en específico o lo que esté en un espacio visible y cercano. Cuida de ti y evita caer en ello, ya que en muchos casos termina en reproche a uno mismo, culpándose por lo que comieron. Evita caer en ese círculo vicioso.

*Imagen Urban360

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