De la casa al nido: ¿Cómo no volverse loco en el intento?

No existe una “edad adecuada” para la educación inicial; sin embargo es necesario que el niño o niña muestre señales de estar preparado para dar este paso.

Aunque sea cierto que muchos colegios piden certificado de un nido para poder aceptar a un niñx, en nuestro país, la educación inicial no es obligatoria. Por ello no es óptimo exponer al niño, ni a los padres, a dar ese paso a menos de que esté listo.

Orlenka Pflücker, bloggera de Newborn Mom – psicología materno/infantil brinda algunos tips para hacer de esta transición lo menos traumática posible tanto para los padres, como para los hijos.

  1. La clave está en la observación: Si finalmente se toma la decisión de enviarlo al nido, observar el comportamiento del niñx, debe ser una de las claves más fuertes para hacer de este proceso un éxito. “Lo normal es que se sientan intimidados los primeros días, es ahí donde uno como padre o madre debe ver la reacción del nido y sus autoridades. Cuál es la respuesta de los profesores frente a esto, la comunicación con los padres de familia, el manejo de la situación, entre otros factores que te ayudarán a saber si tu hijo está en buenas manos”, mencionó la creadora de Newborn Mom
  2. Aceptar y acompañar en el proceso de adaptación: El comportamiento que tengamos durante el proceso influirá considerablemente en el comportamiento y en la aceptación del niñx para incorporarse al nido. Los padres debemos acompañar el cambio y respetar sus tiempos de adaptación, ya que al no hacerlo generaríamos un impacto negativo en ellos.

EXTRA TIP: No validar sus emociones o restarle importancia a lo que para ellos significa “desapegarse”, en parte de su casa y de nosotros, sus padres,  generará más rechazo aún a acudir a la institución. No hagamos de este proceso más complicado de lo que es, escuchemos y validemos las emociones del niño o niña.

  1. Mantener una comunicación efectiva y constante con la institución: No sólo hay que tener en cuenta las conversaciones previas a la elección del nido, sino también asegurarse de mantener una comunicación constante con la institución, cerciorarse de ser informados periódicamente, sobre todo las primera semanas de adaptación, de las actividades, del estado de ánimo del niño y de sucesos en general, tanto positivos como negativos.

La adaptación a nuevas responsabilidades y horarios en la casa

Iniciar esta nueva etapa escolar o de aprendizaje no sólo se tratará de que el niño o niña se tenga que adaptar a un nuevo ambiente fuera de casa, sino también a cambios en los horarios y actividades dentro de ella. Por eso, Orlenka, brinda uno de sus mejores tips complementarios para establecer horarios e ir incluyendo nuevas responsabilidades al niñx en el hogar.

“Yo tengo una niña, Amaia, con ella hicimos un reloj que marcara las actividades más importantes de su día, como la entrada al nido, el ballet, incluso la hora de dormir ¡Fue un éxito! Me ayudo en la elaboración, eligió el color y pego las piezas”, comentó la especialista.

Por último cabe resaltar que lo ideal es instaurar la rutina de manera PROGRESIVA, haciéndoles partícipes de esto e incluir a ambos padres en el cumplimiento de los horarios.

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